''Cada uno da lo que tiene dentro''


En un momento determinado de la historia, Alemania se encontraba dividida en dos. Una de ellas decidió llenar un camión de estiércol y arrojarlo al otro lado del muro; pero, en respuesta, la otra Alemania cargó un camión con frazadas, alimentos y con un gran cartel que decía: <<Cada uno da lo que tiene dentro>>

Si cada mañana al abrir los ojos leyésemos este párrafo, reflexionaríamos las palabras que usamos con el resto. Además de las palabras, los actos, el lenguaje no verbal que usamos con cada persona que nos cruzamos durante el día.

Creo firmemente en el efecto mariposa. O actualmente llamado Karma. Puedo asegurar que regalar una sonrisa lo único que puede causarnos son unas arruguitas en las comisuras de los labios. ¡Y que preciosas son! Si sonriésemos más, la vida nos lo devolvería. Seguramente no sea al instante, casi nunca lo es, pero llega. El día menos pensado, cuando más distraído estás, alguien te regala ese pequeño gesto, que hace que sientas esa complicidad con la otra persona. Incluso sin conocerte. Y que bien te sientes cuando ocurre, ¿Eh?
Sonriamos. Con motivo, sin motivo, sin quererlo y forzándolo. Porque ya tenemos suficiente con llevar la tristeza por dentro, pero los demás, aparte de no tener por qué saberlo, no necesitan ser contagiados.

Hablo de sonreír porque si analizo la frase del primer párrafo, ‘’Cada uno da lo que tiene dentro’’, yo quiero dar sonrisas. Porque por dentro, soy sonrisa. Esa que se come el mundo pase lo que pase. Una sonrisa que abarcan las alegrías y las miserias. Estas, deben ir de la mano para seguir siendo grandeza. Además, siendo sincera; lo más serio en la vida es reír.

¿Y tú? ¿Te has parado a pensar que tienes dentro? ¿Qué regalas día a día?


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