Causalmente
Causalidad no es lo mismo que
casualidad. Ya que no voy a presentarme, por el momento, voy a emitir una
explicación al nombre de este blog.
No voy a presentarme, porque
cuando escuchas hablar a una persona, cuando la lees, cuando en general, te
comunica, en sus palabras ya percibes sensaciones. Y esa es mi intención. Que
cada persona a la que le llegue este texto, tengan la libertad de tomar mis
palabras con el interés que vean apropiado en ese momento. Ya que cada ser
humano, tiene una percepción individual de las cosas, dependiendo de las vivencias
que hayan ido teniendo en lo largo de su vida.
Y estas vivencias, son
causalidades.
Lo que hoy estás leyendo,
seguramente en este preciso momento no te sirva para nada. Pero hay un alto
porcentaje de probabilidades de que algún día, en algún momento, en alguna
causa, las recuerdes.
Según he ido creciendo, he ido
aprendiendo que todo lo que te sucede en la vida es por algo. Si. También las
cosas que piensas que son malas. Esas cosas que en el momento te parecen un
horror, las que piensas ¿Por qué me tiene que pasar a mí?, terminan convirtiéndose
con el tiempo en algo bueno. Porque cuando se curten, se convierten en
vivencia, en experiencia propia. Esa experiencia que no surge de la boca de
otra persona. Que nadie mejor que tú te puede hablar de ella. Y termina
convirtiéndose en un grado.
También he aprendido que de todo
el mundo se aprende. Puede que te parezca la persona más insignificante del
mundo, pero la perspectiva que te puede dar esa persona sobre un problema o una
duda, quizá tú no la tengas. Y seguramente en la sencillez de su perspectiva se
halle la solución. A veces siempre hay que volver a las bases para entender la
complejidad. Por eso considero que no se pierde el tiempo escuchando a las
personas. De hecho, es una de mis debilidades en la vida. Siempre he sacado
beneficio escuchando.
El inicio de este blog va a
tratar de apuntes de frases, que a lo largo de unos años he ido escribiendo en
una vieja libreta que siempre llevo conmigo. Esas frases que he ido tomando son
sacadas de conversaciones con personas o de libros. Que me han llamado la
atención y jamás quiero perder en el olvido.
Como lo es la palabra causalidad.
La aprendí con Rafael, mi profesor de filosofía en bachiller. Nos hablaba de la
diferencia de una casualidad y una causalidad. Me aferré tanto a la idea de
causalidad, que diez años después sigo creyendo en ella.
No dejamos de ser un cúmulo de
causas. Lo que nos pasa hoy, nos repercute en el futuro. Lejano o cercano. Lo
que somos hoy, lo forjamos en el pasado.
Por eso, quiero llegar a una
conclusión. La explicación del título de mi blog me anima a recordar, que
tenemos que vivir cada momento que nos vaya llegando con alegría y positivismo.
Al fin y al cabo lo vamos a terminar superando. Pero si lo hacemos con alegría,
se pasa mucho mejor. A la larga lo necesitaremos.
Petición: al tratarse de mi
primera publicación, agradezco de corazón vuestros comentarios. Siempre ayudan a
seguir escribiendo, y seguir escribiendo me ayuda. ¡Gracias!
Interesante reflexión. Te animo a seguir escribiendo y a removernos un poco el coco. Un saludo
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