Palabras
Cuando estudiamos la fisionomía de los seres vivos,
comprendemos que sus cuerpos tienen características que las dotan de
protección. Las espinas de una rosa, las puas de un erizo, los dientes de las
fieras, los caparazones…
Pero, ¿Los seres humanos?
La palabra es nuestra aliada. Con la que nos anticipamos,
prevemos, erramos, nos equivocamos y también resolvemos.
En consiguiente, es nuestra protección. Lo peor que le puede
pasar a una persona es no saber comunicarse. Porque esto da lugar a dudas. Si
el resto de seres de alrededor no saben que es lo que te sucede, pueden
especular muchos motivos. Incluidos los motivos malos que a uno le pueden
afectar de modo negativo. Y esto tener consecuencias no deseadas en las relaciones.
Hablar es precioso. ¡Y preciso! El aprendizaje es no tener
miedo a expresar los sentimientos. Tanto los buenos como los malos. Nos ira
mejor. Fluiremos mejor
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